Lugares que puedes descubrir en tu viaje a Turquía

Con las formaciones rocosas más exóticas del mundo, una de las ciudades con más diversidad cultural e histórica de la humanidad, el paso de un río que divide dos continentes y cuatro mares con sus respectivas playas, Turquía es un país ideal para vacacionar. Ya sea descansando en una playa paradisíaca como recorriendo años y años de historia, este hermoso país te deslumbrará desde el primer segundo hasta el último de tu estadía.

Estambul: Si viajas a Turquía sin duda debes visitar su ciudad más grande. Estambul fue capital de tres imperios (romano, bizantino y otomano) y su riqueza y diversidad cultural es inconmensurable. Visitar la increíbleSanta Sofía y la Mezquita Azul, regatear en el Gran Bazar, el mercado más grande del mundo, o maravillarte por los paisajes naturales del Cuerno de oro y el Bósforo, son algunas de las experiencias que esta ciudad te tiene guardadas.

Todo lo que ver en Estambul

Capadocia: Esta histórica región es una joya natural tan exótica como única y hermosa. Millones de años de erosión que el viento ha dejado en las rocas conformaron un paisaje impresionante ante la mirada del ser humano. Además, entre estas únicas montañas, se destacan una cultura y una historia que ha sabido ser cuna de civilizaciones. Ubicada en el corazón de Turquía, Capadocia es un tesoro invaluable. Pequeños poblados como Göreme, las ruinas del monte Golgoli, profundos cañones y una tradición cristiana más que interesante son suficientes para dejar maravillado a cualquier turista.

Casas subterráneas en Capadocia

Éfeso: Esta es una de las ciudades más antiguas y mejor conservadas del Mediterráneo junto a Pompeya. La gran cantidad de ruinas griegas y romanas que el sitio guarda la convierten en un lugar que no puedes dejar de visitar. Una de las siete maravillas del mundo (El Templo de Artemisa) está aquí. Además, la Biblioteca de Celso, la cueva de los Siete Dormilones, la casa de la Virgen María y el Gran Teatro restaurado, son otros monumentos de interés que realmente harán que no te arrepientas de haber viajado a esta reliquia histórica y cultural de la humanidad.

Pamukkale: Estas maravillosas piscinas calcáreas naturales ubicadas al suroeste de Turquía son otro destino obligado. Con un paisaje que parecen castillos de algodón, este inigualable sitio ofrece baños termales naturales a 53º C que además de poseer propiedades terapéuticas, ofrece vistas únicas en el mundo.

Piscinas naturales de Pamukkale

Bahía de Kékova: Una verdadera joya de la naturaleza y de la historia. Las islas y el agua turquesa de este sitio te invitarán a quedarte y descansar en un lugar tranquilo que ha sabido conservar su rica y tradicional arquitectura sin grandes hoteles ni edificios. Además, Kékova sobresale por el gran número de ruinas históricas que allí hay. También es un buen sitio para comprar artesanías y productos típicos del lugar.

Restos arqueológicos de la Bahía de Kekova

La costa mediterránea: Si bien hay hermosas playas en la Costa del Egeo y del Mar Negro, en el Mediterráneo se encuentran las playas más paradisíacas de Turquía. La ciudad de Antalya con sus cascadas y su hermosa Torre del Reloj, la playa de Cirali, ubicada entre un yacimiento arqueológico y una reserva natural, y los cruceros cortos por toda la costa, son solo algunas de las cosas que aquí tienes para disfrutar. Además, para los amantes de la vida nocturna, Antalya es una ciudad de la que no podrás irte fácilmente. La costa mediterránea de Turquía tiene para todos los gustos: tranquilidad, playas únicas, historia, bellos paisajes y animada vida nocturna.

Cascadas de Antalya

Gracias a los apartamentos que Turquía pone a tu disposición podrás recorrer muchos de estos lugares. Ten presente las distancias y el transporte necesario para moverte entre todos ellos. La capital, Estambul, es donde mayor oferta de alojamientos podremos encontrar. La ventaja de hospedarse en esta ciudad es que pone a nuestra disposición excursiones organizadas que nos trasladarán a muchos de estos lugares que deberíamos visitar.