Las playas de Lisboa

En ocasiones anteriores nos hemos referido a la espectacular belleza que posee la capital portuguesa, con su invaluable patrimonio histórico y cultural plasmado en imponentes monumentos y edificios, sus magníficos puentes, sus plazas que concentran a su alrededor gran parte de la vida activa de la ciudad, los museos de toda clase, los jardines y parques de entretenimiento para los más pequeños. Y por supuesto, su exquisita gastronomía basada en los productos marinos, que sin duda es uno de los motivos más fuertes que puede tener el turista para regresar a Lisboa.

Claro que siendo una ciudad que se ubica junto al mar, y que durante la mayor parte del año tiene temperaturas promedio de 17 grados, en el verano todos los residentes locales y los visitantes buscan con frenesí disfrutar de los rayos del sol en sus hermosas playas. La mayor parte de ellas destacan por sus aguas claras y por el viento refrescante que viene desde el océano y mitiga en parte el agobiante calor de la temporada estival. Si estás alojado en la ciudad, puedes llegar a las más cercanas en no más de media hora ya sea en tren, coche o autobús, y allí contarás con varios servicios esenciales que harán más cómoda tu estadía.

Cascais

Una de las playas más populares es la de Guincho, en la localidad de Cascais, ideal para los jóvenes que gustan de practicar deportes náuticos por su oleaje bastante movido y su ambiente distendido. De hecho ha sido en alguna ocasión sede del Campeonato Mundial de Windsurf. También se caracteriza por estar en una zona protegida de la urbanización, y no es muy concurrida Su arena es más bien fina, y posee un increíble paisaje de costa que se extiende hasta los peñascos del Cabo de la Roca, que es el punto más occidental de toda Europa. Se puede acceder a ella fácilmente desde Cascais, en coche o en bicicleta.

Guincho

Siguiendo por la línea oeste de Lisboa, en Cascais se ubica también la Praia dos Pescadores en pleno casco histórico del pueblo. Si bien es bastante pequeña, uno puede darse allí un buen baño, y luego disfrutar de algunos de los platos típicos con pescado en un restaurante de la zona. Si te interesan las playas más pobladas y con mayor movimiento de turistas, deberías ir a la archipopular Playa de Carcavelos, que es de muy fácil acceso desde el centro de la ciudad. Si utilizas tren o algún otro transporte público no tardarás más de 20 minutos en llegar a ella. El público que concurre a este balneario es de lo más diverso en procedencia y en franjas etarias. Lo bueno es que la playa es realmente enorme así que, por mucha gente que haya, encontrarás un lugar donde asentarte, y su arena es muy fina.

Estoril

En la localidad de Estoril, por su parte, podemos recomendarte la Playa de Tamariz, que posee una ubicación muy estratégica justo enfrente del Casino de la ciudad. Es relativamente pequeña, pero su arena es muy fina y desde allí puedes disfrutar de una agradable vista de algunos de los monumentos más importantes del área. Mientras tanto, en la zona de Oeiras puedes disfrutar de la Playa Santo Amaro, sin lugar a dudas la más práctica de todas porque es la que se encuentra más cerca de Lisboa, con lo cual tanto llegar como irse de ella no será para nada problemático. Es muy tranquila y bastante pequeña, y la única pega es que cuando sopla el viento muy fuerte no te permite aprovechar por completo el día de playa.

Santo Amaro

Lo ideal para estar muy cerca de estas hermosas playas es reservar algún apartamento en la zona de Cascais, desde donde podrás moverte en varias direcciones y acceder a muchos balnearios. Te recomendamos echar un vistazo a Wuking para buscar el mejor apartamento para ti. En los alrededores puedes visitar el Museo del Conde de Castro Guimaraes y  el interesante Museo do Mar, que cuenta con valiosas piezas arqueológicas locales.

Costa de Caparica

Las playas más elegidas por los lisboanos, a pesar de ser las más alejadas del centro, son las que se hallan a lo largo de la Costa de Caparica, que ocupan unos 15 kilómetros de extensión hacia el sur del Río Tajo y llegan hasta la Fonte da Telha. El tema es que para llegar a estas preciosas costas deberás atravesar el Puente 25 de abril, que en época de plena temporada de verano suele estar repleto de turistas. Pero una vez que llegues, estarás de acuerdo en que el esfuerzo ha valido la pena, en especial cuando hayas llegado a las playas más sureñas, que son las más tranquilas y alejadas de las urbanizaciones. La primera que aparece es la de São João de Caparica, que es poco concurrida y otorga bellas vistas de la ciudad y la desembocadura del río.

Sao Joao

Si te gusta practicar surf y otros deportes náuticos, el lugar ideal es la Playa da Vila da Costa, pequeña de tamaño pero con las condiciones propicias para los surfistas que cada verano la visitan. Además está muy cerca del centro de Caparica, con lo cual hay mucha variedad de establecimientos gastronómicos en sus inmediaciones. Tanto la Playa das Terras da Costa Sul como la de Acacias Norte son más bien familiares y muy aptas para ir con niños, mientras que la Playa de las Acacias y Acacias Sur son lugares más frecuentados por el público joven debido a la amplia oferta nocturna en sus alrededores. Asimismo la Playa dos Medos posee una serie de discotecas y bares muy de moda, por lo cual la diversión está garantizada en cualquier momento del día, y la dos Medos Sur tiene el mismo atractivo más la posibilidad de practicar el kitesurf. Por último, la Playa de Fonte da Telha tiene un ambiente plenamente familiar, y se distingue por sus aguas bien azules y su gran extensión de arena.

Costa del Alentejo

Para cerrar nos referiremos a unas playas que quizá no son tan conocidas como las que describimos, pero aún así tienen su atractivo: las de la Costa del Alentejo, en especial las que están en la Península de Troia, dentro de la industrial ciudad de Setúbal. Esta península se ha transformado en los últimos años en un centro turístico de alto nivel, con un gran puerto deportivo, casino y centro de congresos y muchos restaurantes modernos. Sin embargo, las playas están algo alejadas de este despliegue tecnológico, y conservan un cierto aire de virginidad. Por un lado está la playa fluvial, muy pequeña pero encantadora, con un agua muy caliente y con increíbles vistas de la Sierra de Arrábida y la ciudad de Setúbal. Y si continúas caminando 5 manzanas llegarás a las playas de mar, en la costa del Océano Atlántico. Aquí te encontrarás con una gran extensión de arena blanca y fina y aguas bastante frías, similar a las otras de la costa alentejana como la Playa de Pego en Carvalhal o las de Vila Nova de Milfontes y Zambujeira do Mar.

Troia


 
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