Turismo adaptado a personas con discapacidad

En las últimas décadas las ciudades están tomando mayor consciencia para adaptar sus calles, monumentos y museos hacia un turismo accesible para todo tipo de personas. Hasta hace poco, era común encontrar edificios a los que no podían entrar personas con movilidad reducida ya que la única forma de acceder era mediante escaleras. Pero cada vez más destinos turísticos buscan modificar sus principales puntos de interés para que cualquier visitante pueda conocer su patrimonio ‘libre de barreras’. También cada vez más monumentos y museos adaptan la información de sus carteles al lenguaje braile para que las personas invidentes puedan disfrutar de una visita completa.

Movilidad reducida

  • Transporte. Si viajamos en tren con una silla de ruedas, se puede consultar previamente en la página web de la compañía las estaciones que son accesibles. Además, a la hora de comprar el billete, es necesario reservar una plaza especial para silla de ruedas. Los trenes de alta velocidad, al ser más modernos, están totalmente adaptados para que los viajeros con cualquier tipo de discapacidad puedan viajar en ellos con total normalidad. En el caso del avión, Hay que avisar como mínimo con dos días de antelación a la compañía e informar de si disponemos de nuestra propia silla de ruedas o si necesitaremos que nos faciliten una en los aeropuertos de salida y de destino. 

El personal del aeropuerto, recoge en el punto acordado con el cliente a la persona con movilidad reducida, le ayuda durante la facturación, control de seguridad, embarque y por último, le acomoda en su asiento. La mayoría de barcos están adaptados para que puedan acceder personas en sillas de ruedas, con camarotes preparados para este tipo de pasajeros. Sin embargo, es recomendable consultarlo previamente con la compañía naviera para comprobar si realmente el cliente podría realizar el viaje en ese buque. Lo mismo ocurre con los autobuses, ya que aunque los nuevos modelos de autocar suelen estar adaptados con un asiento para silla de ruedas, hay que consultar previamente con la empresa.

  • Alojamiento. Son numerosos los apartamentos adaptados para sillas de ruedas, es decir, alojamientos libres de barreras arquitectónicas que faciliten el acceso a todo tipo de huéspedes. En nuestros apartamentos podrás consultar si las instalaciones están preparadas para personas con movilidad reducida.
  • Turismo. Los principales monumentos y museos de los destinos turísticos más demandados del mundo, están adaptados mediante rampas o ascensores para que los visitantes en sillas de ruedas puedan acceder libremente por ellos. Sin embargo, hay construcciones que son tan antiguas que no se han podido modificar en su totalidad y no todas las zonas están libres de barreras arquitectónicas.

Personas con discapacidad visual

En el caso de las personas con discapacidad visual, hay que diferenciar entre aquellos que viajan con perro guía de los que lo hacen simplemente con un bastón. Y es que en el caso de viajar con un perro siempre hay que avisar a la compañía, ya sea de barco, avión, tren o autobús. Aunque nunca deben poner inconvenientes, el perro en ocasiones ocupa como un pasajero más y para ello le suelen reservar una plaza. En ocasiones, sientan a la persona invidente en el asiento disponible para silla de ruedas (si no hay ningún pasajero a bordo en ese momento) para que haya más espacio para el perro.

Y aunque se viaje sin perro, es recomendable avisar igualmente a la empresa de transporte para que tengan constancia de que un pasajero invidente viajará con ellos. Algunas compañías disponen de información en braile, como por ejemplo la programación de los cruceros.

Principales destinos para el turismo adaptado

  • Londres. En el caso de la capital de Reino Unido, se han adaptado los principales puntos de interés de la ciudad para las personas con movilidad reducida. Tanto la Torre de Londres como el London Eye se pueden visitar perfectamente en silla de ruedas; en el caso de la noria, incluso llega a parar para que accedan sin problema este tipo de visitantes. Los dos museos principales de Londres como son la Galería Nacional o el Museo Británico, además de que son totalmente gratuitos, están libres de barreras arquitectónicas.
  • París. El símbolo por excelencia de la capital de Francia, la Torre Eiffel, cuenta con un ascensor que recorre las diferentes plantas del monumento. De esta forma, se permite el acceso de los visitantes en sillas de ruedas además de contar con una tarifa reducida. Otra de las joyas del patrimonio de París es el Museo del Louvre, el más visitado del mundo y uno de los espacios culturales preparados totalmente para el libre acceso de personas en sillas de ruedas. Incluso el museo dispone de un servicio de préstamo de la silla si el visitante no dispone de una propia.
  • Madrid. La capital de España también ha ido modificando las posibles barreras arquitectónicas para facilitar un acceso  óptimo de las personas con discapacidad móvil y han ido adaptando la información en algunos museos y monumentos al lenguaje braile. Algunos monumentos de los que están adaptados son la Catedral de la Almudena, el Palacio Real, la Plaza de Toros de las Ventas, el Real Jardín Botánico o el Templo de Debod, entre otros.